Los afectados por inhalación de humo proveniente del incendio están siendo trasladados a Cámaras Hiperbáricas en España para su tratamiento.

La Cámara Hiperbárica en España está siendo fundamental en la recuperación de los afectados por inhalación de humo en Gran Canaria.

El pasado miércoles 20 de Septiembre, poco antes de las 14:00h se declaró un incendio en la isla de Gran Canaria, aún continúan desplazándose dispositivos especiales a la zona para controlar el agresivo fuego que asola el norte de la isla.

Se vieron afectadas unas 2000 hectáreas en unas ocho horas. El viento descontrolado y sin dirección definida durante las primeras horas facilitó la propagación del fuego que ha dejado llamas de hasta 25 metros de altura.

Aunque las autoridades competentes en la zona son positivas y piensan que el clima de la última noche, lluvia y bajada de las temperaturas, y la previsión del tiempo para los próximos días, niebla y aumento de la humedad relativa del ambiente, puedan ayudar a estabilizar este fuego que ya afecta a unas 2700 hectáreas de la isla de Gran Canaria, la realidad es que el incendio continúa sin estar controlado, y mucho menos extinguido.

Más de 800 personas han sido evacuadas de sus viviendas por riesgo de alcance de las llamas, así como por el riesgo que entraña la inhalación del humo provocado por el fuego.

Los afectados por inhalación de humo proveniente del incendio están siendo trasladados a  Cámaras Hiperbáricas en España para su tratamiento.

Las cámaras hiperbáricas en España, dos de ellas en Las islas de Gran Canarias, localizadas dentro de servicios hospitalarios.

Se demuestra así como la cámara hiperbárica en España es necesaria, útil y no se encuentra en desuso.

La Cámara Hiperbárica es el tratamiento de elección en este tipo de sucesos, pues el aumento de hasta 20 veces el oxígeno en sangre permite desplazar tanto el dióxido de carbono como el monóxido de carbono que se respira durante un incidente de estas características.

Hasta cinco dispositivos aéreos han participado en las acciones que aún se realizan por intentar controlar un fuego que parece ser uno de los más agresivos que ha sufrido la isla.